HUIDA

O no. El caso es que me marcho una semana, pero me da cosa llamarle vacaciones, porque en realidad se trata de un cambio de escenario provisional, donde seguir haciendo esto tan interesante que yo hago y que es... ¿nada? Pues eso.
Porque ninguno de mis amigos está en la ciudad. Porque hace demasiado calor. Porque cuando estoy en casa, cada vez que suena el teléfono me da un vuelco el corazón, y ni siquiera sé si quiero que nos tomemos ese maldito café. Porque sin embargo, cuando estoy fuera de casa, no dejo de pensar si habrá llamado. Y, sobre todo y ante todo, porque estoy harta de no sentirme dueña de mi vida, harta de esperar, de que mi confianza en mí decrezca al mismo ritmo que los días transcurren.
Cansada.
Aburrida.
Har-ta.
Ya que en esta ciudad pinto más bien poco, y por momentos el asfalto se va a derretir y a engullirme entera, estaré en el pueblo donde nació mi madre, en la provincia de Huelva, dándole gritos a mi abuela, que está sorda como una tapia, y que nos ha salido reaccionaria: se niega a ponerse el sonotone. En el peor de los casos, traeré anécdotas que contar, (la abuela Maca es todo un personaje), y reviviré esa genial sensación de pequeñez y de libertad que da caminar completamente sola por una playa desierta y casi virgen a la que no le ves el final.
Y en el mejor... No lo sé, no soy demasiado dada a hacer planes. Pero algo tendré que cambiar, no hay opción. Me lo dicen las tripas.
Eulalia, me voy a acordar de tí, seguro.
Hasta pronto. Espero.
Ya que en esta ciudad pinto más bien poco, y por momentos el asfalto se va a derretir y a engullirme entera, estaré en el pueblo donde nació mi madre, en la provincia de Huelva, dándole gritos a mi abuela, que está sorda como una tapia, y que nos ha salido reaccionaria: se niega a ponerse el sonotone. En el peor de los casos, traeré anécdotas que contar, (la abuela Maca es todo un personaje), y reviviré esa genial sensación de pequeñez y de libertad que da caminar completamente sola por una playa desierta y casi virgen a la que no le ves el final.
Y en el mejor... No lo sé, no soy demasiado dada a hacer planes. Pero algo tendré que cambiar, no hay opción. Me lo dicen las tripas.
Eulalia, me voy a acordar de tí, seguro.
Hasta pronto. Espero.

3 Comments:
At 8:48 p. m.,
Eulalia said…
Cariño,
que te ventiles, que te aclares, que te diviertas, que disfrutes...
Un beso.
At 1:13 p. m.,
Bito said…
Hombre al menos dejaras de esperar a que suene el teléfono... eso ya es algo.
Una semanita tranquila y alejada de todo a veces sirve para volver tomándose las cosas de otra manera.
Cuídate.
At 2:04 a. m.,
Aldara said…
Eulalia, hola de nuevo. Ventilada y mucho más aclarada. Gracias por estar ahí. Un besote.
Y a ti Bito, lo mismo. Gracias.
Por fin me pasaré por vuestros blogs ,a ver qué habéis estado haciendo estos días. Saludos.
Publicar un comentario
<< Home